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Literatura y Pensamiento

Juan José Tamayo: “Islam. Cultura, religión y política”

En Septiembre del 2009, el teólogo Juan José Tamayo recibió el Premio Mundial para los Estudios Islámicos, de manos del presidente de Túnez Zine El Albidine, por su libro “Islam. Cultura, religión y política”. Un destacado teólogo de la Teología de la Liberación, un defensor de las libertades, y un pozo de conocimiento.

Antes de este libro usted ha publicado “Desde la Heterodoxia” y “Culturas y Religiones en diálogo”. ¿Cree que hay una voluntad por no entenderse o que se utilizan las religiones para otros objetivos mucho más terrenales?

Hay una voluntad por no entenderse de parte de la mayoría de los jerarcas y dirigentes de las religiones, pero en los sectores de la base, en los creyentes de a pie, en las diferentes comunidades religiosas, lo que hay es una voluntad de entendimiento, de convivencia y de diálogo. Los conflictos suelen producirse en dos niveles, en los sectores jerárquicos por un exceso de celo para ocupar terrenos de otras religiones, de otras tradiciones espirituales, y para ejercer el mando y el poder sobre las creencias religiosas de todos los seres humanos y, sobre todo, sobre las conciencias.

Lo mismo los conflictos se producen cuando se entra en cuestiones doctrinales, desembocando en planteamientos ortodoxos y, en consecuencia, descalificatorios de la crítica o de la diversidad, hasta calificar a los críticos de herejes.

En su libro “Islam. Cultura, religión y política” hace un concienzudo trabajo por desmontar muchas de las mentiras o tergiversaciones que se han vertido o que han servido como justificación. Por ejemplo, respecto a la mujer; algo totalmente desconocido.

No me extraña que sea desconocido porque sobre las religiones hay una ignorancia enciclopédica, y muy especialmente, lo cual es llamativo y escandaloso, sobre el Islam. Tenga usted en cuenta que el Islam ha vivido en España, con una importante presencia, durante ocho siglos. Es la etapa más larga de la historia de España, la España musulmana. Y sin embargo el desconocimiento es total. Y muy especialmente en relación con el tema de la mujer, donde se aprecia claramente que se opera con estereotipos y con prejuicios.

Podríamos hacer cuatro afirmaciones sobre el Islam en relación con la mujer:
La primera en la época pre-Islámica de la península Arábiga: la mujer era no solamente inferior al hombre sino que carencia de toda protección jurídica y de todo reconocimiento como persona. No se le reconocía la dignidad y era objeto de uso y abuso sin ningún tipo de límite. Los abusos no solamente no eran penalizados sino que quedaban claramente impunes. Hasta tal punto que era una práctica bastante habitual el que si nacía una niña el padre, como dice el Corán, se quedaba mustio y estaba dudando si mantenerla con vida o enterrarla viva bajo tierra.

El Islam lo que hace es reconocer jurídicamente los derechos de la mujer y, al mismo tiempo, darle un espacio de libertad y una función con un nivel de igualdad con el varón. ¿Ejemplo?, la dote. En la península Arábiga pre-islámica cuando la mujer se casaba, la dote iba a los padres, mientras que en el caso del Islam la dote iba directamente a la mujer y ella usaba de esa dote, y en el caso de separación no tenía porque devolverla sino que se quedaba con ella.

Y otros muchos ejemplos donde se pone de manifiesto este reconocimiento. Si bien es verdad que en el Corán se mantienen algunas de estas tradiciones o alguna de estas prácticas en las que el reconocimiento de sus derechos no es total.

El tercer momento es el de la expansión del Islam. Cuando el Islam se difunde por diferentes lugares del mundo y logra imponerse dentro de otras tradiciones culturales. A esa religión se incorporan determinados comportamientos, prácticas, costumbres y tradiciones que infravaloraban a la mujer, y eso se va a incorporar a la Sharia, que es la ley islámica, hasta el punto de imponer el castigo de la lapidación por adulterio cuando eso en el Corán no aparece. Esa práctica se va extendiendo de manera generalizada por la mayoría de los países donde está implantado el Islam, siendo conscientes de que eso no es islámico sino que es producto y fruto de costumbres y tradiciones arraigadas en esos lugares conquistados.

Y la cuarta afirmación es que, felizmente, desde hacer 25 o 30 años, en el Islam, lo mismo que en el Cristianismo y el Judaísmo, las tres religiones monoteístas, se está produciendo una lectura de esta religión, y principalmente de sus textos, del Corán, de la Sharia y de la Sunna, de los dichos del profeta, en perspectiva de género. Y las mujeres han vuelto de nuevo al Corán para recuperar esa dignidad que el Islam les reconoce, y para elaborar toda una teoría feminista del Islam y del Corán.

Hablando del fundamentalismo en el Islam; Ángel López en su ensayo “El rumor de los desarraigados” otorga al español un carácter integrador heredado del Islam. ¿De dónde proviene ese carácter integrador?

¿Integrar respetando las diferencias o como asimilación?, ¿hablamos de integrar como asimilar o de integrar como respetar?

Hablamos de integrar como respetar…

¡Ah!, claro, es que eso es muy importante. En el Corán hay numerosos textos que hablan de que Dios ha creado pluralidad de pueblos, y pluralidad de tribus con enormes diferencias, pero para que convivan fraternalmente. Tenga usted en cuanta que el Islam se caracteriza por la unidad en el credo, en torno a los grandes pilares, que son cinco, la profesión de fe, la oración, la limosna, el ayuno en el mes de Ramadán, y la peregrinación a Meca, pero luego hay una diversidad cultural, una pluralidad teológica, un pluriverso político… eso yo creo que forma parte de la identidad y de la naturaleza del Islam.

Por eso sorprende que se considere que esta religión es tan monolítica, tan uniforme, tan poco abierta a la diversidad y al pluralismo. Yo creo que existe desde el principio, esa capacidad que tiene de integrar diferentes culturas, precisamente porque lo que empezó siendo una religión local terminó convirtiéndose en una religión universal pero inculturada en las diferentes tradiciones culturales en las que se implantó.
Y ahora mismo sucede algo similar, hay un pluralismo cultural como se puede apreciar. Porque ahí se ha producido una confusión; no todo lo árabe es musulmán y no todo lo musulmán es árabe. Esto es importante destacarlo. En estos momentos la religión que surge identificándose con la tradición y la cultura árabes, inmediatamente evoluciona y se expande por todo el mundo. En este momento hay un pluralismo cultural. Tenga en cuenta que los musulmanes árabes representan solo el 20% de toda la comunidad musulmana de 1.300 millones. Y las poblaciones más numerosas que siguen el Islam son turcas o indonesias, o paquistaníes, o indias, o incluso chinas, con 70 millones. El núcleo numeroso del Islam está fuera del mundo árabe

También habla de que no puede identificarse terrorismo con islam o fundamentalismo con catolicismo. ¿No corresponde más a objetivos políticos o intereses de élites que a la tradición religiosa?

Claro, es verdad. Lo que sucede es que de alguna manera eso va implícito en el Islam, donde es difícilmente separable religión, cultura y política. Tenga usted en cuenta que cuando surge el Islam es necesario construir un Estado. Porque lo que había entonces era una serie de tribus que estaban en permanente conflicto, guerra y enfrentamientos. Cuando surge el Islam, cuando aparece Mahoma con la creación de esta nueva religión no existe Estado, a diferencia de cuando surge el Cristianismo que esta el Imperio Romano perfectamente configurado.

Por eso Mahoma, sobre todo después de la huida de La Meca, cuando llega a Medina tiene que construir una comunidad política organizada. En ese sentido el Islam es el que lleva a cabo la construcción de un Estado donde había un régimen tribal en permanente enfrentamiento. Por eso hay una relación tan directa entre religión y política.

Pero es verdad. Creo que en lo referente a esta vinculación del Islam con el terrorismo y el fundamentalismo hay una clara intencionalidad política de parte del Imperio. Si a todo el mundo islámico se le pone la etiqueta de fundamentalista y terrorista, independientemente de que lo sea o no, que ciertamente no lo es, hay justificación para poder ocupar, para poder invadir y utilizar la violencia.
Es toda una estrategia político-ideológica que está marcada por la teoría del choque de civilizaciones de Hungtintong, y aplicada con verdadero primor, casi, casi en forma de manual por George Bush durante los ocho años de mandato en la Casa Blanca.

¿Ocurre también con los objetivos de determinadas élites árabes que aspiran a cuestionar el reparto del mundo?

Claro. Eso también es muy verosímil. Se vio clarísimamente en el conflicto de las caricaturas de Mahoma. Había países que tenían problemas muy serios, como Siria, Irán y algunos otros, que utilizaron la provocación de las caricaturas de Mahoma para movilizar a su población y ocultar sus verdaderos problemas internos. Hay que tener en cuenta que generalmente en los países de mayoría musulmana en los que se ha establecido el laicismo, o determinadas formas políticas secularizas, han fracasado, porque la secularización y el laicismo no son fenómenos conocidos en el mundo árabe-musulmán. Precisamente por esa vinculación tan estrecha que existe entre la religión y la política.

Yo pienso que es legítima la creación de un Estado de Derecho con partidos islamistas moderados, como es el caso de Turquía. ¿Quién gobierna en Turquía?, el Presidente de la República y el Primer Ministro del Gobierno son dirigentes del Partido de la Justicia y el Progreso. Y Turquía es un Estado de Derecho impecable en el que se respetan los derechos humanos y las libertades como nunca, aun cuando hay muchos límites, porque todos conocemos las carencias históricas que tiene esa democracia turca.

Volviendo al libro usted habla de que el problema es que el Islam se ha olvidado de la Edad Media del Islam, de la filosofía sufí. Lo que suele pensarse es que lo retrogrado del islam está en una concepción más propia de la Edad Media…

Esa es la gran tragedia del Islam, que toda esa herencia ilustrada que se inició en los países musulmanes, especialmente en España durante la Edad Media, se ha olvidado y se ha vuelto a unos planteamientos integristas, fanáticos o fundamentalistas en la mayoría de los países.

Hay que tener en cuenta que la época de mayor esplendor, no solamente desde el punto de vista económico y político, sino también cultural e intelectual, y concretamente filosófico, fueron aquellos dos o tres siglos, del siglo X al siglo XIII, donde se produjo la mayor concentración de filósofos, intelectuales, traductores en torno a una serie de instituciones que preservaron el pluralismo religioso y la diversidad cultural.

Pero ese drama del Islam, de haber perdido toda la herencia ilustrada de la Edad Media, que tubo unos niveles muchos más altos que en Europa que era realmente un páramo desde el punto de vista cultural, no se debe tanto a los propios musulmanes como a Occidente. Llegó un momento en el que ocupó todos esos países de mayoría musulmana y los colonizó. Se apropió de sus riquezas y con esa teoría del orientalismo creó una idea de religión y de cultura inferiores, bárbaras, marginales… y de esa manera sumió a todas la poblaciones en una situación de olvido de sus propia historia y de discriminación desde el punto de vista social, y de opresión desde el punto de vista económico y políticos.

¿A qué se refiere cuando habla de una teología islamo-cristiana?

Me refiero a que la Teología de la Liberación se suele vincular con el Cristianismo, considerando que solo en él se dan estas tradiciones emancipatorias. Y yo creo que esas tradiciones o esos planteamientos liberadores se encuentran en las tres religiones monoteístas.

Por ejemplo en el tema de Dios, si bien las tres defienden el Dios de la guerra, el Dios de los ejércitos, pero tienen tradiciones hermosas sobre el Dios de la paz. En el tema de la mujer, cuando si bien es verdad que las tres tradiciones defienden planteamientos de marginación de la mujer, de sumisión, pero no es menos cierto que en ellas también hay tradiciones igualitarias, que fomentan la igualdad desde la perspectiva de género. Lo mismo cabe decir desde el punto de vista económico, y especialmente en el Islam que condena la usura distinguiéndola del comercio; y establecen el principio del comercio justo que precisamente es ahora el emblema de Organizaciones No Gubernamentales. Las tres religiones tienen componentes superadores del capitalismo y del neoliberalismo económico.

Lo mismo cabe decir del diálogo entre culturas. La Biblia Hebrea es todo un símbolo de diálogo entre culturas. El Nuevo Testamento cristiano exactamente lo mismo, es el diálogo entre el Cristianismo, el Judaísmo y la cultura helenista, y después con Roma. Y en el Corán, por ejemplo, el gran místico Rumi o el gran místico murciano Ibn Arabi, hablan de la necesidad de que se respeten las creencias y estas no sean motivo de enfrentamiento y de lucha.

¿No cree que también se han utilizado elementos reaccionarios o hechos denunciables para poder atacar a la Iglesia? Uno de los periodos en el que aparecieron más escándalos relacionados con la Iglesia, especialmente en EEUU, fue cuando Juan Pablo II tomó una posición clara contra la Guerra de Irak.

Sí, sí, claro. Cuando la religión es utilizada para fines pacíficos, y para promover la justicia y la igualdad, cuando se propone la religión como uno de los instrumentos para construir la paz en el mundo, todas las concepciones más integristas y conservadoras, incluso las religiosas, se movilizan en contra. Pero eso es por la propia dialéctica de las religiones que tienen tradiciones pacificadoras y también tradiciones violentas. Y yo creo que la tendencia más frecuente es a recurrir a esas tradiciones violentas.

Pero en general las cúpulas de las religiones son las que atizan más el fuego, mientras que los sectores de base, las comunidades religiosas están más por la convivencia, el diálogo y la tolerancia.

Encontrándonos en plena crisis, ¿no habría que cuestionarse el modelo de país que se ha construido en España, y dotarnos de independencia para decidir sobre el destino de nuestro país?

Totalmente de acuerdo. Yo pienso que las soluciones que se están dando a la actual crisis financiera van por mal camino. Es curioso, si la crisis la gestionan los mismos que la han provocado la van a utilizar para volver a conseguir el control económico a través de los apoyos de los diferentes Estados, se van a olvidar de los pobres y los marginados.

¿Cuál es la contradicción? Pues que se dan apoyos económicos ingentes a aquellos que son los causantes de la crisis. ¿Y con esos apoyos que hacen? Reflotarles de nuevo para que vuelvan a repetir los mismos comportamientos fraudulentos que han tenido en la época de vacas gordas.

¿Eso que supone? El total olvido y abandono de la población marginal y de todos los sectores perjudicados por la crisis. Es ahí donde debería llegar la ayuda para un reflotamiento de la economía, no a las grandes instituciones que la han generado.

¿Cuál es la solución? Si siguen gestionando la crisis quienes la han generado, habrá una recuperación temporal y momentánea, para los empresarios, para los poderes bancarios, para las grandes multinacionales, para los poderes financieros, pero esa recuperación no va a tener consecuencias en el pueblo. Los sectores marginados y los que son víctimas de esta crisis lo van a ser sin haberlo comido ni bebido, sin haber sido responsables para nada. Lo más triste es que esa política de reflotar a las multinacionales para salir de la crisis la fomentan tanto los sectores de derechas, como los sectores de izquierdas, no hay una política alternativa.

Este es el momento en el que las religiones tendrían que alzar la voz y activando sus mejores tradiciones igualitarias y solidarias deberían decir que ese es un camino totalmente equivocado, pero me temo que ahora mismo las religiones están más preocupadas por cuestiones internas, y por reforzar concepciones morales rígidas o planteamientos doctrinales autoritarios que por echar una mano o, al menos, adoptar una actitud crítica para con los que han generado la crisis, y una actitud solidaria para con las víctimas de la misma

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Acerca de joanencunyat

Director de la revista cultural Foros21. Redactor Jefe de Cultura y Director de Comunicación en De Verdad Digital. Jefe de sección en la revista Chispas. Director del Comité de Relaciones de Unificación Comunista de España

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